jueves, 1 de abril de 2010

Aleister Crowley






La figura de Aleister Crowley, sin duda alguna, trasciende mas allá de la simple consideración de ocultista, llegando a convertirse con el paso de los años en un icono de la cultura pop en los años 60 de la mano de artistas y grupos tan ilustres como The Beatles, Ozzy Ousbourne o Daryl Hall, entre otros. Históricamente esta considerado como uno de los principales difusores del satanismo, e incluso como el padre del satanismo moderno. Nacido el 12 de octubre de 1875 en Leamington Spa, Inglaterra, fue criado en un ambiente muy severo, configurado por una fe que le marcaría durante toda su vida: la de los Hermanos Plymouth, una secta cristiana evangélica que propugnaba la unión fraternal de todos los creyentes. Durante toda su vida desarrollará un odio visceral hacia el cristianismo, considerándolo como una religión hipócrita.


Ingresó en la Orden Hermética de la Aurora Dorada a la edad de 19 años, y a partir de ese momento inició una carrera fulgurante de ascensos dentro de la propia orden, al tiempo que estudió la cábala, yoga y magia. Probablemente su obra capital fue the book of law, un ensayo donde postula una de sus máximas mas conocidas: “haz lo que quieras, será la única ley”.





Con el paso del tiempo Aleister Crowley se desilusionaría de la Golden Dawn y se inició en la masonería, tal y como él mismo relata en sus Confesiones. Su vinculacion con la Ordo Templi Orientis (O.T.O) fue mucho mas fructífera, iniciándose un nuevo período en su vida donde sus excentricidades se vieron eclipsadas por la leyenda negra que acompañará a Aleister Crowley el resto de su vida. En 1920 funda la Abadía Thelema en Cefalú y a partir de ese momento se inicia el ciclo mas misterioso e intrigante de Crowley, donde se habla de niños que desaparecieron en los alrededores y que, segun se creyó, murieron sacrificados en Misas Negras celebradas por el.


En sus obras Crowley se autodenominaba la Gran Bestia 666 y propugnaba las virtudes de la magia sexual, un inmenso poder que nos permitira conocernos mejor a nosotros mismos, al tiempo que satisface nuestras tendencias hedonistas.


Una de las incógnitas más atractivas sobre la vida de Crowley se basa precisamente en su propia actitud ante la vida, así como su peculiar filosofía de corte hedonista y libertario. De hecho, ¿Dónde se encuentra la frontera entre el Crowley esotérico y el Crowley excéntrico?